Rubichis. Diego y Domingo de los Santos

tientos-tangos

a mí me han leído el sino
y al escucharlo temblé
qué cosas tú no me dirías
que aborrecí tu querer
aunque tú vengas de rodillas
vestidita de nazareno
y pegues las tres caídas
en tu palabra no creo
que yo me voy a la capilla
a contarle a mi Jesús
las duquelitas que yo estaba pasando
la culpa la tienes tú
me siento y vuelvo a pensar
la duquelitas que yo estaba pasando
y no me han servido de nada
valiente gitana
como tu cara no tiene fin
yo te camelo como a mis carnes
vente conmigo a vivir
cuando tú me eches de menos
vas a venir en busca mía
como un caballo sin frenos
a la revolvé
el cigarrito te se apague, primo
y no lo vuelvas a encender
hice un tratito contigo
la firma la tiré al mar
eran los peces testigos
de nuestra conformidad
no me lo merezco yo
adorar, primita, a tu persona
como aquél que adora a Dios

tarantos

dime que llevas en el carro
que despacio tú caminas
llevo al pobre de mi hermano
que un barreno en la mina
le ha cogido las dos manos
válgame Dios, tío Rufino
las vueltas que el mundo da
siendo un minero tan fino
y adonde vino a parar
a darle vueltas al molino
corre y dile a mi primito hermano
por Dios, que me de la espuela
y apareje el caballo tordo
que me han robado a Malena
que de penita yo me vuelvo loco

fandangos

tus labios sobre los míos
¿por qué, mujer, tú me ponías?
¿qué veneno me dejaste
que me tienes consumido?
y por otro tú a mí me dejaste
cuando me ves, mujer, por la calle
y hombro con hombro se rozan
tú echas la vista al suelo
y tú te pones orgullosa
porque sabes, mujer, que te quiero
a una flor de una marisma
¿por qué yo le había preguntadito por ti?
yo le dije si me amabas
y me dijo de que sí
la picarita a mí me engañaba
mamaíta, ponte tú el mantoncito
anda ve tú a la audiencia
corre y habla con el fiscal
a ver si con tu experiencia, mamaíta de mi alma
me sacas a mí en libertad

soleares

los ojos de mi cara
me se tenían que haber saltado
cuando puse mi sentido
en quien mal pago me ha dado
esto que habías hecho conmigo
yo no me lo merecía
tú me cerrabas la puerta
cuando borracho venía
yo me pasé en aquella acera
porque le temo a tu madre
que tiene muy mala lengua
bayetita de la negra
que yo a mi cuerpo yo lo voy a vestir
esa es la pura librea
que es la que me pertenece a mí
valiente gusto he tenido
yo he tocadito a tu persona
todo el tiempo que yo he querido
estate quieta
y no te alevantes
voy a la esquina
y vuelvo al instante

granaínas

la que a mí me lavó el pañuelo
en esa calle vivía
y lo lavó con agua fría
y lo tendió en el romero
al amanecer del día
serranita, yo te había visto a ti la cara
y por aquella ventana que salía al mar
y con la luz de la luna
gitana, tú me pareciste
más guapa que ninguna

bulerías por soleá

yo en mi vida había murmurado
que lo uniquito que he dicho
y yo no me arrepiento
que a la calle me has echado
se te van a caer las carnes
desprendidas de tu cuerpo
compañerita
si es que vienes a buscarme
de tarlatana el vestido
al niño de San Antonio
se lo tengo yo ofrecido
tienes que venir a buscarme
de rodillas por los suelos
borde mal nacida
llorando gotas de sangre
al de la Puerta Real
que me alivie estas duquelas
tan grandes que yo tengo
que no las puedo aguantar
castigo merecía
la gitana que a un serrano
le niega los buenos días
dinero
yo no te he pedido nada
que lo que quiero es que vengas
de tu propia voluntad
(a tu) casita no voy más
para que tú no me eches en cara
lo poquito que me das
por Dios, Tomasa
vente conmigo
y no tengas guasa

siguiriyas

este luto que llevo
en mi corazón
desde el día que aquella gitana
a mí me dejó
me dicen a mí
compañerita mía
me dicen a mí
que si te quiero, compañerita mía
yo digo que sí
tú contempla a mi madre
que no llore más
anda y tú vete a la audiencia de Cádiz
por mi libertad
ya se van mis duquelas
se van mis pesares
del calabozo
donde estás metida
tengo yo la llave

bulerías

aunque me veas que traigo
el extravío por varas
no me lo niegues, primita
no me lo niegues, gitana
buena gitana no llores más
tú busca las rosas de tu rosal
me están dando tentaciones
de no mirarte a la cara
por tus malas condiciones
como revienta un cañón
a fuerza de tantos golpes
así voy a reventar yo
Jesús qué fatiga es la mía
guarda quise ponerle
a una viñita perdida
(un gatito?) estaba malo
y le dolía la muela
y quiere que se lo cure
la mía madre Manuela
y será una penita
primita mía tan grande
verte y no poderte hablar
ay, qué oscuridad de calle
ay, qué calle tan oscura
si se lleva su madre
ay, qué niña tan bonita
ahí viene Pepe con el carbón
carbón de caña lo vendo yo
pero en que día
ay, qué oscuridad de calle
ay, qué niña tan bonita
si me la diera su madre
al bolo, al bolo
mira como suenan
los cascabelitos
de la Nochebuena

bulerías

yo quisiera preguntar
que cuando me ves te alegras
y no te sirve de pesar
llamarme a Amparo
Amparo era de Jeroma
los gitanos le pusieron
y le cambiaron la ropa
por el color de su pelo
por tu cara generosa
con brillo de terciopelo
habiendo gente delante
ni me mires ni te rías
ni me pongas mal semblante
mi caballito
es para picar toros
y el que me arrime
lleve cuidado
doña Mariquita
es confitera
y a mí me endiña dulces
para que la quiera

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