Rito y Geografía del Cante. Viejos cantaores

soleares

cuando tú me eches de menos
tienes que venir a buscarme
como un caballo sin freno
no se por qué será
tanto como te quería
te he tomado un odio mortal
Jesús, qué barbaridad
el que no sabe querer
no saben aconsejar
compañerita, tú no regañes
coge tú la capuchita
el campito no tiene llave
voy a perder la razón
cuando hablo contigo
me engaña mi corazón

malagueña de La Trini

hombres más ricos que yo
los has tenido tú a millares
pero más pacientes no
eso es verdad, tú lo sabes
no es por alabarme yo

bulerías por soleá

tú me olvidas y quieres a otro
lo que quiere esta gitana
es que pegue berridos
por las calles como un loco
a ti te visten de nazareno
vestida de nazareno
las tres caídas tú pegues
gitana mala
de tu palabra no creo
por el caudal que yo tengo
te tengo a la vera mía
y si no fuera por eso
otro gallo cantaría

alegrías de Córdoba

dígale usted al cochero
que aligere el paso
que en el camino de Santo Domingo
me están esperando
he recorrido España
Francia y Portugal
carita como la tuya
no he podido encontrar
María Francisca
la confitera
me da pasteles
para que la quiera
a María Francisca
la quiero yo
más que la madre
que la parió

levantica

vengo de las carboneras
mira lo que te he comprado
unas botas de cartera
con los botonicos al lado
te las pones cuando quieras

soleares

vete a la iglesia y confiesa
no le digas al confesor
lo que estás haciendo conmigo
porque no te echa la absolución
que toquen a rebato
las campanas del olvido
y vengan y apaguen el fuego
que esta gitana ha encendido
yo me lleno de regocijo
en ver que este serranito
tiene el mismo gusto mío
cuando veo a mi contrario
me lleno de regocijo
donde quiera que vayas
no digas que me has dejado
mete la mano en tu pecho
y cuéntalo como ha pasado
ramito de azahar
pintado en un papel verde
una Antoñita me mata
y una Manuela me pierde
que tú remedio no tengas
que un cirujano te corte
la campanilla y la lengua

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