Rito y Geografía del Cante. Beni de Cádiz

bulerías

yo no voy al Altozano
porque no quieron que me vean, primo
los ojitos de ese gitano
quién ha visto a una pastora
vestida con ricas pieles
y por corona le habían puesto
cuatro matitas de laureles
contra más hondo está el pozo
más fresquita sale el agua
contra más lejos de ti
y alegres son tus palabras
que no la llames
del jardín de mi vecina
jardinerito era yo
una tarde que yo falté
otro jardinerito entró
ay, mamaíta
me vengo cayendo
de la borracherita
de vino que tengo
tiro piedras por las calles
y a quién le de, que perdone
tengo mi cabecita loca
de puras cavilaciones
quisiera yo morir
a ver si tú te ponías
lutito negro por mí
en la venta del chorrito
venden rabanitos tiernos
pero pican un poquito
de cuando en cuando me daba
un gramito de locura
cuando de ti me acordaba
te quiero
pero de lachi
no te lo peno

alegrías

alerta, alerta, mocita
que en el hombre no hay engaño
él se sacude la capa
sale el polvito y queda el paño
y a la botica, mi alma
no vayas sola
que el boticario, mi alma
gasta pistola
hay el baluarte invisible
en la isla de León
porque con los gaditanos
no pudo Napoleón
Napoleón Bonaparte
con sus escoltas
y no llegaron al barrio
de la Victoria
pena me da si no te veo
si no te veo me da doble
no tengo más alegría
que cuando me mientan a mí tu nombre
que me lo tienes que dar
el tacón de la bota
que para taconear

seguiriyas

cuando yo me muera
te mando el encargo
que con las trenzas de tu pelo
me amarren las manos
por qué te fuiste de la verita mía
sin apelación
ahora tu vienes hincadita de rodillas
pidiendo perdón
eran dos días muy señalados
de Santiago y Santa Ana
le rogué a mi Dios
que me aliviara estas grandes duquelas que yo terelo
en el corazón

soleares

por los rincones yo me metía
a voces llamo a mi madre
y como no me respondía
llamo a la Virgen del Carmen
yo te he querido
y yo no lo niego
yo no he negado que yo te había a ti querido
lo que en el alma a mí me pesa
por tus malinas condiciones
el haberte conocido
acuérdate cuando entonces
bajabas descalcita tú a mí a abrirme
y ahora ya no me conoces
yo le estoy rogando a mi Dios
que me alivie las duquelas
que tiene mi corazón
a la Alameda
que viene el guarda
con la correa

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