Figuras del cante jondo. Tomás Pavón

Seguiriya

reniego yo
reniego de mi sino
como reniego, mare, hasta la horita
en que te he conocido
y Dios mandó el remedio
para este mal mío
y el de mi compañera
que no hay ni lo encuentro

Soleares de la Serneta

tengo el gusto tan colmao
cuando te tengo a mi vera
que si me dieran la muerte
creo que no la sintiera
yo nunca a mi ley falté
que te tengo tan presente
como la primera vez
acuérdate cuando entonces
bajabas descalza a abrirme
y ahora no me conoces

Bulerías

cuando tu me eches de menos
te tienes que volver loca
y vas a venir a buscarme
como un caballo sin freno
te tiene a ti que faltar
por lo malina que has sido
la salud y la libertad
que en el estribo estés
que muchos en el estribo
suelen de quedarse a pie
el sitio donde te hablé
me dan ganas de volverme
y sentarme un ratito en él
y será
unos tormento tan dobles
verte y no poderte hablar

Soleares

válgame Dios, no le temes
ni a la ira de Undebé
y sin embargo te asustas
gitana, de mi querer
no encuentro otro remedio
que agachar la cabecita
creer que lo blanco es negro
el querer quita el sentido
lo digo por experiencia
porque a mí me ha sucedido
y en la Alameda
ahí viene el guarda
con la correa

Soleares de Tomas

a mi mare de mi alma
lo que la camelo yo
porque la tengo presente
metida en el corazón
le pido yo a Dios
yo le estoy rogando a Dios
pa que me aliviara las fatigas
que tengo en mi corazón

Martinete y Debla

en el barrio de Triana
ya no hay pluma ni tintero
pa escribirle yo a mi mare
que hace hace tres años que no la veo
ven acá tu, mujer del mundo
convéncete a la razón
que no hay un hombre en el mundo
que sea fijo como el reloj
hasta el olivarito del valle
acompañé a esta buena serrana
y le he echaíto mi bracito por encima
la miré como a mi hermana

Saeta

detente
¿Por qué no te detienes,
Judas, en la venta?
no prendas el Cordero
que pronto vendrá San Juan
y te dara más dinero
pa que aumentes tu caudal
eres pare de almas
y ministro de Cristo
tronco de nuesta mare Iglesia santa
y arbol del Paraíso

Seguiriyas

apregonao me tienes
como al mal ladrón
mientras más causas tú le eches a mi cuerpo
más te quiero yo

Soleá

anda y cuéntale estas quejas
al que fuera tu enemigo
que hasta el corazón me duele
de hacerlo bien contigo
la que me mandó Undebé
yo hago por olvidarte
me domina tu querer

Fandanguillos

si vas a la mar y cuentas
de la playa las arenas
hazte cuenta que has contado
una por una mis penas
que a mí tu querer me ha dado
toítas la noches le rezo
a mi mare por su alma
yo cojo el retrato y lo beso
y entra en mi pecho una calma
que sólo en su muerte pienso

Soleares

el pasito que yo doy
ése no lo daba nadie
yo lo hago por mis niños
que están pendientes del aire
me voy por la otra acera
porque le temo a tu mare
que tiene muy mala lengua
te tienes que quedar
con el dedito señalando
como se quedó San Juan

Bulerías

me meto por los rincones
como se que no me quieres
te confundo a maldiciones
grande locura es negarlo
pero para mí acabaste
así vivieras cien años

Media granadina

toítas la noches le rezo
a mi mare por su alma
yo cojo el retrato y lo beso
y entra en mi pecho una calma
que sólo en su muerte pienso

Seguiriyas

te se logró a ti el gusto
te se logró el gusto
yo voy a vestir a mi corazón
de un negrito luto

Granadina

yo tengo echadito un juramento
con la Virgen del Pilar
y si tu vinieras con el palio
ya no te vuelvo a mirar

Cante grande por seguiriyas

a clavito y canelita
me hueles tu a mi
la que no huele a clavo y canela
no sabe distinguir

Bulerías

ven acá, mujer malina
dime que motivos tienes
motivos ningunos
que malamente me miras
yo quisiera ser como el aire
pa tenerte a mi verita
sin que lo notara nadie
yo por tu causa me veo
de la gente aborrecido
vivo mártir del deseo

Saeta

en el patio de Caifás
entró Pedro y dijo así:
yo no conozco a ese hombre
ni su discípulo fuí

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