Evocación a Terremoto. Manuel Morao y gitanos de Jerez

Siguiriya. A. Núñez “Chocolate”

delante mi madre
no me digas na
que a mí me habla muy malamente
cuando tú te vas
no llamarme a la puerta
no llamar, por Dios
que la gitana adentro vivía
por mí se murió
eran dos días señalaítos
de Santiago y Santa Ana
le rogué a mi Dios que le aliviara las ducas
de mi corazón

Bulerías. Inés Bacán

yo se lo he ofrecido
al niño de san Antonio
yo se lo tenía ofrecido
mi compañera
nadie me diga
si es mala o buena
yo no muero de mi mal
voy a morir de las fatigas
que tú me haces pasar
tengo un canasto
lleno de flores
hasta lo alto
el camino de Jerez
lo van a sembrar de flores
para que pasen los novios
y canten los ruiseñores
Tana, Tana, Juana
eran de Jerez
son primitas hermanas
no se podían ver
si de este mal no muero
la casita de los locos
ha de ser mi paradero
a la nana, nanita
nanita duerme
en la cuna del tiempo
quiero tenderme
yo tengo un hijo perdido
y si Dios no lo remedia
yo voy a perder el sentido
esta noche voy a ver
mi hermosita estrella de oriente
que sale por la mañana
y a Belén lleva la gente
dime niña hermosa
quién te peina el pelo
me lo peina un estudiante
me lo riza un artillero
de la artillería
con gracia y salero
ya vienen los moros
por el arenal
al Niño le traen
mantilla y pañal
¿qué quieres más?
te he dado mi cuerpo
¿qué te voy a dar?

Cantiñas. María Vargas

que yo tengo una queja contigo
y no te la he daíto a entender
que para poder yo hablar contigo
que me valgo de mi saber
me da penita si te veo
y si no te veo, doble
que no tengo más alegría
que cuando me mientan tu nombre
que cuando te vengas conmigo
que adonde me vas a llevar
que a darme una vueltecita
por la muralla real
qué te echas en la cabeza
que tanto transmina y huele
albahaquita de la India
rebujadita con limón verde
si a medianoche en tu cama
te despierta un sudor frío
por Dios, no te de jindama
que son los suspiros míos
que a medianoche te llaman
tienes los dientes
que son granitos, mi niño
de arroz con leche
cambiaste tú el oro por plata
la plata perdió su brillo
cambiaste que está la noche mu oscura
por una noche muy clara
y a revolcarme
en un capote
que huele a carne

Taranto. A. Núñez “Chocolate”

que no ve la luz del día
pobre de aquel minerico
solamente en Dios confía
porque se juega el pobrecico
a cada momento la vida
yo me voy a meter a trabajar
de barrenero en la mina
porque me han subido el jornal
y mi casica está en ruinas
y yo la quiero alevantar
de Cartagena a Totana
toíto lo traigo andado
y por todas partes yo he buscado
quién me venda una manzana
que a mi gitana se le había antojado

Bulería. Fernando Terremoto

cuando remedio no tengas
que te corte un cirujano
la campanilla y la lengua
vas a hacer
sentrañitas lo que yo te digo
las tablitas del soberao
te las pongo por testigo
la que está en la Merced
como yo mi gustito logre
un hábito voy a romper
pajarillo jilguero
¿qué habéis comido?
sopitas de la olla
y agua del río
esta noche no pido posá
hasta que no llegue la madrugá
yo me enamoré una vez
y no me enamoro más
el hombre que se enamora
loco se puede volver
como a mí me pasa ahora
ahora me voy con mi madre Manuela

Soleá. Inés Bacán

qué bonito es ser gitano
y andar por los caminitos
por la mañanita temprano
yo no se lo que le dió
a la hierbabuena, mare
que era verde y se secó
se lo achacan a mi cuerpo
y dicen que tiene delito
pero yo no se lo encuentro
tú eres como los judíos
y aunque la ropita te queme
no niego de lo que has sido
Santa María un ramo
la boquita de la Fernanda
azuquita, canela y clavo
si yo no muero de mi mal
voy a morir de las fatigas
que tú me haces pasar
a los santitos del día
que aflojen las muñecas
que las manos me dolían
la alegría en mí paró
la alegría en mí no reina
muerto tengo el corazón
y a mi caballito yo le eché
hojitas de limón verde
y no las quiso comer
yo quiero ir a las minas de Egipto
porque había allí unos pobrecitos gitanos
esos gitanitos lo que hacían
era pelarle los borriquitos a los castellanos
por eso yo me quiero ir a las minas de Egipto
por la puerta mía pasó
un gitanito canastero
que sus canastitas vendía
y a mí niña me llevó
no quiero eso
quiero otra cosa
quiero un vestido
color de rosa

Bulería. María Vargas

tiro piedras por las calles
al que le de, que perdone
tengo mi cabecita loca
de tantas cavilaciones
a nadie le cuento yo
primito mío lo que a mí me está pasando
porque no he encontraíto en el mundo
a una personita de mi confianza
y a la tierra yo me voy
sin contar lo que a mí me pasa
¿a quién le contaré yo?
yo le canto a mi niño
que tengo la obligación
en la casa que hay tres Juanes
¿como se las compondrán?
Juan el grande, Juan el chico
Juanito vente pa acá
con la Quica la de Triana
que no me subo yo en el tranvía
porque empieza la gitana
a cantarnos por bulerías
y de pronto llega el conductor
pone el marcha el motor
(???) el volante
y allí vamos todos con las palmas y el cante
páseme usted el estrecho
que lo mando yo
yo cogí una barquillita
pa Fernado Poo
y al mismo tiempo yo escuché una voz
por el amor de Dios
desde el puerto (???)
yo pa alegrar mi velera
le canto por bulerías
deja una bata de cola
cuando va de cara al viento
mi barca sobre la ola
mi barca va por la mar
que talmente es una rosa
sobre el agua viene y va
igual que una mariposa
las niñas de Sanlúcar
comentan con mi velera
que va derramando azúcar
aunque sea salinera
yo me quisiera morir
por ver si tú te ponías
lutito negro por mí
totanera, totanera
cásate con un murciano
mira que te voy a poner
la palmita de la mano

Siguiriya, Fernando Terremoto

yo no soy de esta tierra
ni conozco a nadie
el que lo haga bien con mi personita, prima
que Dios se lo pague
antes que yo me muera
te voy a dejar un encargo
que con las trenzas de tu pelo negro
me amarren las manos
desde la Polverita
hasta Santiago
las duquelitas de la muerte, prima
se me arrodearon

Ronda de martinetes

trin, trin, trin, a la puerta llaman
trin, trin, trin, y no se quién será
si será la madre de mi alma
que llorando por mi estará
que yo no podía entrar en mi casa
que a mí los gerés no me lo consentían
y yo le daba voces a mi madre
mi madre no me respondía
de un morito a un buen cristianito
eso nunca se verá
así moritos se vuelvan
todita la cristiandad
y si no es verdad
que Dios me mande un castigo
si me lo quiere mandar
tus ojos son los fiscales
y tu boca era la audiencia
y tu lengua era la pluma
con que a mí me sentencian
salga la luna y alumbre
campos, viñas y olivares
que este querer que yo te tengo
de las entrañas a mí me sale
yo ya no soy aquel quien era
ni quien debía de ser
yo soy un mueblecito de tristeza
arrimadito a la pared
hasta el olivarito, prima mía, del valle
acompaño yo a esta buena serrana
que le he echaíto yo el bracito por encima
que yo la he miraíto como a una hermana

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