El flamenco como suena. Fernanda y Bernarda de Utrera

bulerías. Bernarda

la Malena tenía un puestecillo
vendía caramelos pa los chiquillos
Malena mía
date una vueltecita por bulerías
y a la medianoche
me despierto y digo:
¿dónde andará este mal nacío
que no está conmigo?
al rezarle a Cristo un credo
por decir creo en Dios padre
le dije gitano, te quiero
por ahí viene mi bata
déjala pasar de largo
que ésa es la que a mí me mata
sonarán dentro de mí tus notas
y el bordón vibra igual en tu mano
que en mi voz mi promesa de amar
vuelve a tocar, Johnny Guitar
tú has mataíto a mi hermano
no te puedo perdonar
donde quiera que te vea
me la tienes que pagar
por Santa María
cien estrellas hay en el cielo
que a los gitanitos guían
pa yo preguntar por ti
yo no se de quién valerme
me valgo de la prudencia
me conformo con decir
que soy causa de tu ausencia
tu pelo color de azabache, Carmen
tus ojos dos lunas encendías en medio de la noche, Carmen
Carmen
pero ella se fue de mi vera, Carmen
dejándome tan sólo el recuerdo y sin mi alegría, Carmen
Carmen
Carmen, dime donde estás que quiero verte
los días están pasando y no te encuentro
y más te profundizas en mi mente
recuerdo que tú me querías, Carmen
y lloro con pena por ti cada mañana, Carmen
Carmen
contigo bajo las estrellas
cómo me gustaría
que no amaneciera

fandangos. Fernanda

yo tengo mucha alegría
muchas ganitas de vivir
no me quieras convertir
como de la noche al día
porque no lo vas a conseguir
que lo nuestro no puede ser
cada vez que yo lo pienso
te he visto y me he enamorado
loquita yo me voy a volver
cuando te veo casado
con estos celos de muerte
dime lo que te estás buscando
tú me quieres con locura
y yo rabiaba por verte
tu mal no tenía cura

taranto. Bernarda

mi hermanito de mi alma
que yo no quiero que vaya a la mina
que con la pala y el pico
y se pasaban muchas fatigas
y nadie se ponía rico
válgame Dios, tío Rufino
las vueltas que el mundo da
siendo un minero tan fino
y ahora tienes tú que estar
dándole vueltas a un molino

bulerías. Fernanda

yo no te quiero decir nada
el día que yo te coja
dos (???) te voy a endiñar
yo no quería comida
te quiero tener conmigo
pa to el restito de mi vida
se nos rompió el amor de tanto usarlo
de tanto abrazo loco sin medida
de darnos por completo a cada paso
se nos quedó en las manos un buen día
se nos rompió el amor aquel tan grandioso
jamás pudo existir tanta belleza
las cosas tan gitanas duran poco
jamás duró una flor dos primaveras
me alimenté de ti por mucho tiempo
nos devoramos vivos como fieras
jamás pensamos nunca en el invierno
pero el invierno llega aunque tú no quieras
una mañana gris al despertarnos
sentimos un ruido muy frío y seco
cerramos nuestros ojos y pensamos
se nos rompió el amor de tanto usarlo
yo estoy pasando más fatigas
que un toro bravo en su muerte
¿cómo habías tenido valor
de hablar de mí malamente?
se que no se siente
hay un apartamento
que apartaítas se te vean tus carnes
a ti de tu cuerpo
gitanitos de las estijeras
venid a sentarse a mi cabecera

bulerías por soleá. Bernarda

mira lo que andan hablando
yo no tengo na contigo
primo de mi alma
mi crédito me están quitando
si mi pare de mi alma
levantara su cabeza
viera cómo me veo
de penita se muriera
(haces) conmigo herejías
y tú no lo reconoces
Jesús verá tus partidas
(cuando) tú me eches de menos
tienes que salir a buscarme
como un caballo sin freno
los ojitos de mi cara
tenían sus cristalitos muertos
se han metido en un querer
no saben lo que se han hecho
hija de un negro luto
desgraciá de la gitana
que no puede lograr su gusto
esta noche tú me tienes
al relente y al rocío
luego por la mañanita
me pagas con un silbido
cosita más rara
una mano lava a otra
las dos lavaban la cara
se vino sola se vino
la utreranita
por los caminos

soleá. Fernanda

mira qué flamenca soy
me estás diciendo que me vaya
y como bien te camelo
por darte gusto me voy
con la pena de no verte
yo estoy viviendo en la Tierra
cuando no me muero yo
nadie se muere de pena
como los judíos
que aunque la ropita te quemen
no niegas de lo que has sido
me han tomado declaración
tus malinas partidas
me han buscado mi perdición

siguiriya. Fernanda

no le temo a la muerte
como quién ha jurado
sólo le temo a la cuenta tan grande
que yo le he de dar
qué solita, primo, yo me encuentro
qué solita me hallo
con el calor que tú quieras darme
me estoy conformando
al torito en la plaza
no le temo tanto
como le temo a una malina lengua
y a un testigo falso

bulerías cané. Fernanda y Bernarda

te tengo yo que poner
con sólo una miradita
tú me tenías que comprender
cuando yo me muera
voy a dejar encargao
que los ojitos de mi Dolores y de mi Cristina
sean bien miraos
sin promesas nos marchamos
no me obligas ni te obligo
pero yo se que soñamos
tú conmigo y yo contigo
tu cariño es como el mío
tú eres vela yo soy viento
tú eres cauce yo soy río
tú eres llaga yo lamento
nadie habló de enamorarnos
pero Dios así lo quiso
y tan sólo de tratarnos
hemos hecho un compromiso
y el (???) este año esta enfadao
no escucha las trompetas de los armaos
mira que pena
que este año no sale la Macarena
no se si el mundo es el de siempre
pero yo me veo entre tinieblas
cuando tú no estás
yo te busco a ti bajo las olas
que vagando van lejos de mí
y al otoño gris que lleva agua
le preguntaré lo que fué de ti
cuando tú no estás
y aquí no hay más nada que hablar
blanquita como la nieve
tienes tú que ir al altar
a los montes de Armenia
yo me tengo que ir
donde no haya moros ni cristianos
que sepan de mí
envidia
tengo envidia de tus cosas
de tu rosa y de tu sombra
de tu casa y de tu ropa
porque están cerca de ti
envidia
tengo envidia de los valles
de los montes y los ríos
de los pueblos y de las calles
que has cruzado tú sin mí
y mira si es grande mi amor
cuando miento tu nombre
tengo envidia de mi voz
envidia
tengo envidia del pañuelo
que una vez secó tu llanto
y es que te camelo tanto
que mi envidia es de tanto amo

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