Manuel Morao

Manuel Moreno Jiménez “Morao” nace en Jerez de la Frontera (Cádiz) en 1929. A la temprana de doce años convive con artistas de renombre como La Niña de los Peines y Antonio Mairena, entre otros. En el ámbito nacional viaja y forma parte de las compañías de Manolo Caracol, Lola Flores, Concha Piquer, entre otras.

A mediados de los años cincuenta abre su etapa internacional yendo como primer guitarra del Ballet Español de Antonio. El propio Antonio piensa de Manuel Morao que “nunca habrá otra guitarra como la suya para guiar el baile“.

Yo aprendí con Javier Molina y cogí su escuela, pero luego cada uno cuando se va formando artísticamente, si tienes cualidades para tú hacer de esa base una nueva línea pues la haces, si no sigues aprendiendo de otros o te quedas en el mismo sitio. Yo bebí de la fuente de la escuela de Javier Molina pero creé mi propia línea. A partir de cuando yo ya empecé a ser artista, empecé a oír gente con diferentes escuelas, como Manolo de Huelva, como Ramón Montoya, como el Niño Ricardo, como Melchor de Marchena, de todas estas personas, grandes artistas que yo oía, pues entonces yo digo voy a tratar de hacer esto que hacen ellos pero de otra manera distinta… Yo creo que lo que más se ha caracterizado en mí han sido los toques rítmicos, el ritmo que yo lo concebía de otra manera, yo empecé a hacer muchos contratiempos que hoy ya se hacen, que yo creo que hoy se hacen demasiao, pero fui el primero que empezó a poner estos toques que eran totalmente simples, a complicarlos un poco en el sentido del contratiempo… A mí me ha interesao siempre el acompañamiento, porque yo empecé en una época en que la guitarra estaba hecha para acompañar el cante y el baile. Entonces yo tenía una idea, una concepción que sigo teniendo, de que la guitarra flamenca estaba hecha para acompañar el cante y el baile…“.

A partir de los ochenta piensa que “llegó un día que tenía que hacer otra cosa a favor del arte flamenco y era tratar de promocionar los nuevos valores que surgieran en el momento. Que adquirieran no sólo la práctica sino también la didáctica y la teórica que yo podía darles a través de mi experiencia. Entonces ahí nace Gitanos de Jerez como empresa y dirigida por mí para ayudar, descubrir, promocionar y enseñar a los nuevos valores este arte tan extraordinario y tan nuestro como es el arte flamenco gitano andaluz. Comienzo a montar espectáculos tratando de trabajar con gente joven, porque los consagrados ya estaban consagrados. A los que empiezan hay que enseñarlos, unos consiguen seguir las enseñanzas y los consejos que yo le doy, otros lo dejan y se dejan llevar por la comercialización. Y la comercialización es el gran peligro de las artes, porque cuando las cosas se comercializan a grandes niveles hay muchas posibilidades que se prostituyan”.

Al frente de la producción de Gitanos de Jerez S.L. se encuentra Luis Pérez que a la vez es cofundador de la compañía. La empresa desarrolla su actividad dentro de la insustria de la cultura elaborando contenidos novedosos dentro del clasicismo flamenco y en diversos formatos sello discográfico y edición audiovisual. Además realiza actividades de creación de espectáculos escénicos y de formación de nuevos valores.

En la actualidad Manuel Morao está considerado como uno de los mayores conocederos del Arte Flamenco. El tratamiento que ha recibido en los medios de cmunicación nacionales e internacionales son todos de admiración y fascinación.

Manuel Morao recibe en año 2001 el Premio Compás del Cante patrocinado por la Fundación Cruzcampo, considerado en el mundo del arte como el “nobel” del flamenco. El artista afirma “yo he recibido muchos premios importantes. Pero este Premio es uno de los más importantes que he recibido. Y como tal yo lo recibo y además lo agradezco. Todo lo que sea reconocer el trabajo que yo he hecho sobre este arte, reconocerme eso, es para mí una enorme satisfacción y un motivo grande de agradecimiento a la Fundación Cruzcampo y a todos los que han participado y han contribuido en adjudicarme este Premio. A mí me parece que las fundaciones culturales e instituciones que defiendan nuestro patrimonio artístico como es el arte flamenco gitano andaluz como lo defiendo yo, para mí, merecen mi respeto al máximo y me quito el sombrero”.

Where the Unspeakable is Sung

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